Uso de datos en tiendas físicas: evita estos errores

By Getin

Tecnología y tiendas físicas: ¿realmente se está usando bien la información?

La transformación digital ha llegado a cada rincón del retail, y con ella, la urgencia de integrar tecnología en tiendas físicas para optimizar operaciones y mejorar la experiencia del cliente. Sin embargo, uno de los errores más comunes al invertir en herramientas tecnológicas es no considerar si estas soluciones responden realmente a las necesidades específicas del negocio y del consumidor.

Cuando se implementa tecnología sin una visión clara, el uso de datos en tiendas físicas pierde sentido. Esto genera una brecha entre la inversión realizada y los resultados obtenidos, y da lugar a decisiones basadas en información mal interpretada o, peor aún, ignorada.

Uso de datos en tiendas físicas: más allá de solo contar personas

En un entorno competitivo, cada punto de contacto con el cliente es una oportunidad para entender su comportamiento y mejorar la experiencia. Aquí es donde entra en juego el uso de datos en tiendas físicas como una herramienta estratégica que va más allá de simplemente registrar cifras.

El valor del contador de personas como punto de partida

El contador de personas es una de las herramientas más básicas pero más poderosas para comenzar a generar insights. Su función va más allá de saber cuántas personas pasan frente a una tienda. Al analizar esos datos con una perspectiva estratégica, se pueden identificar patrones de tráfico, horarios de mayor afluencia e incluso medir el impacto real de una campaña promocional.

Cuando esta información se cruza con otros canales como redes sociales, correo electrónico o comercio electrónico, se logra una visión multicanal mucho más completa del cliente.

El error de no alinear la tecnología con el objetivo de negocio

Uno de los mayores desaciertos en la adopción de tecnología en retail es pensar que, por sí sola, resolverá los desafíos del negocio. Sin un plan claro, incluso las herramientas más avanzadas pueden volverse irrelevantes.

El uso de datos en tiendas físicas solo será efectivo si está acompañado de una correcta interpretación y de acciones estratégicas alineadas a las metas del negocio. Por ejemplo, invertir en una solución de análisis sin capacitar al equipo para utilizarla o sin establecer KPIs claros puede derivar en baja adopción, decisiones poco informadas y un retorno de inversión nulo.

Falta de comunicación entre equipos: un problema frecuente

Cuando departamentos como marketing, operaciones y ventas no comparten información o trabajan de manera aislada, el impacto de la tecnología se ve reducido. Supongamos que marketing lanza una campaña sin avisar a atención al cliente. Si no hay coordinación, la experiencia del cliente se verá afectada, y el uso de datos en tiendas físicas no se traducirá en mejoras reales.

Integración de información: clave para una estrategia omnicanal

Para que el uso de datos en tiendas físicas sea realmente valioso, debe formar parte de una estrategia que integre canales físicos y digitales. Esta visión omnicanal no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también impacta directamente en la experiencia del consumidor.

Datos que revelan oportunidades de mejora

Los datos recabados mediante herramientas como el contador de personas pueden arrojar información crucial: ¿cuáles son las rutas más transitadas dentro de la tienda?, ¿en qué horarios se recibe más tráfico?, ¿qué productos atraen más atención? Estas respuestas permiten ajustar desde la ubicación del producto hasta el personal disponible en determinados turnos.

A su vez, combinando estos hallazgos con datos de plataformas digitales, los retailers pueden diseñar ofertas personalizadas, ajustar inventarios o rediseñar campañas de marketing según los comportamientos reales del cliente.

Coordinación y capacitación: el impulso que hace falta

Ninguna tecnología es efectiva si no hay personas capacitadas para usarla ni procesos definidos para aprovechar su potencial. El uso de datos en tiendas físicas debe venir acompañado de formación para los equipos, definición de responsabilidades claras y espacios de colaboración entre áreas.

Cuando se rompe la barrera del trabajo en silos, los equipos pueden compartir insights y tomar decisiones basadas en datos reales, fortaleciendo la estrategia general del negocio.

Conclusión: invertir en tecnología con propósito

Invertir en herramientas tecnológicas sin un plan claro puede ser más perjudicial que beneficioso. El verdadero valor está en cómo se utilizan los datos para crear una experiencia de compra más eficiente, personalizada y coherente en todos los canales.

Para que el uso de datos en tiendas físicas genere resultados tangibles, es necesario:

  • Alinear la tecnología con los objetivos del negocio.
  • Facilitar la colaboración entre equipos.
  • Capacitar a las personas que tomarán decisiones basadas en estos datos.
  • Usar herramientas como el contador de personas no solo como una fuente de números, sino como una vía para generar insights accionables.

La tecnología en retail no es solo una moda. Es una palanca de cambio que, bien implementada, puede transformar la relación entre las marcas y sus clientes, reforzando la fidelidad y mejorando los resultados comerciales.

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